Un meteorito iluminó el cielo en la noche del sábado pasado en gran parte de Uruguay, principalmente en Punta del Este, y las costas del Río de La Plata.
Numerosos usuarios compartieron en sus redes sociales videos en los que se veía el cuerpo celeste caer a gran velocidad hasta transformarse en una bola de luz que iluminó el cielo por unos segundos, en plena noche.
El bólido se desplazó en dirección sureste y fue avistado por turistas y residentes que se encontraban en las playas.
El cuerpo celeste, que desprendía un resplandor verdoso, impactó en el Océano Atlántico, en una zona comprendida entre el sur de Uruguay y el este de la provincia de Buenos Aires.
Por otra parte, hace alguna semanas se pudo observar el paso del cometa C/2024 G3 (ATLAS). El cuerpo hizo su aproximación al sol el 13 de enero y a partir de ese momento se ha ido distanciando del Sol y la Tierra.
Desde la segunda mitad de enero, el astro fue visible en el hemisferio sur. Fue descubierto el 5 de abril del año pasado, a través del Sistema de Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (Atlas), sistema de la NASA que monitorea objetos cercanos a la Tierra.
En paralelo, también se pudo observar la alineación planetaria. Esto ocurre cuando los planetas se trasladan alrededor del sol en órbitas que están más o menos en un mismo plan, cercanas a la trayectoria de la tierra entorno al sol.
Los planetas son: Saturno, Venus, Júpiter, Marte, Urano y Neptuno. Los primeros cuatro son fácilmente identificables, visibles a simple vista porque son los objetos más brillantes del cielo y se observan al principio de la noche. Para ver al resto se requiere la utilización de un telescopio.
Por último, se descubrió el posible impacto de un asteroide en siete años. Los astrónomos aumentaron las probabilidades de que el asteroide 2024 YR4 impacte contra la Tierra el 22 de diciembre de 2032. De esta forma, elevaron la probabilidad a 2,3%, según el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS) de la NASA.
Esta cifra representa un aumento con respecto a la estimación de la Agencia Espacial Europea (ESA) de hace apenas una semana, cuando el riesgo de impacto se calculaba en 1,3 por ciento. Las chances reales de choque son de 1 en 53.
Las áreas del planeta en las que podría tener lugar el impacto son el norte de Sudamérica, el Océano Atlántico, África, sur de Asia u Océano Pacífico oriental.
En el sitio del impacto, el asteroide podría causar ondas de choque, terremotos, incendios forestales, radiación térmica y cráteres, señalaron los investigadores.
En el escenario más intenso, hasta 400 millones de toneladas de polvo quedarían suspendidas en la atmósfera, además de aerosoles, escombros y cenizas, generando un “invierno global” caracterizado por temperaturas frías de hasta 4 ºC, descenso de un 15% en las precipitaciones y reducción significativa de la luz solar.
También podría haber un agotamiento de la capa de ozono cercano al 32%, lo que ayudaría a que aumente la radiación ultravioleta.
El astrónomo y docente, Gonzalo Tancredi, se refirió a estos asuntos en diálogo con A ritmo de Tanco.
Escuchá el espacio completo.
En Soundcloud:
En Spotify: