Para el negocio agrícola-ganadero en Uruguay, resulta clave la experiencia y el aprendizaje adquiridos en el desarrollo de “nuestro modelo que integra a la agricultura como lo esencial”, en lo que “no podemos fallar”, dijo el director de Agronegocios del Plata (ADP), Marcos Guigou, en el programa Punto de Equilibrio en Carve y en verdenews.com.uy.
Señaló que el foco en la producción de commodities debe estar en ser “campeones mundiales en costos bajos por tonelada producida”, ya sea con productividad, control de costos o ambos. En el camino hacia una mayor competitividad, es clave diluir el costo de los arrendamientos mediante la diversificación y más cultivos.
En es búsqueda, “se debe procurar que año a año el campo sea más productivo sin resignar ingresos durante dos o tres años, poniendo pasturas, porque no hace falta”. La productividad mejora con los cultivos, actualmente se manejan entre 1,7 y 2 cultivos por año, acotó.
Otro aspecto relevante para maximizar la empresa es la utilización de tecnología de alto impacto, como la siembra directa y la agricultura por ambientes, que permiten identificar problemas como el encalado, un tema que “ahora está de moda”, consideró.
Recordó que en ADP “hace 8 años” que los suelos se encalan y esto se refleja en la productividad, que es cada vez más estable y en cultivos con mayores picos de rendimiento.
Guigou sostuvo que los costos bajaron porque se racionalizó el uso de insumos, especialmente de herbicidas. En el caso de la empresa, “había una subutilización” del potencial de la rotación de cultivos para controlar malezas y “se aplicaban graminicidas selectivos en trigo, cuando en realidad se realiza trigo o cebada una vez cada tres años”, ejemplificó.
Afirmó que “una de las cosas en las que se nos fue la mano en costos fue con los herbicidas”, porque al enfocarse en el potencial del cultivo, “el herbicida controla las malezas, pero no aumenta el rendimiento” y, en ocasiones, “se castiga el potencial por el efecto en las plantas”.
“Cuanto menos uses, seguramente vas a tener más potencial de rendimiento, por lo menos en algunos casos, con lo cual podemos incorporar umbrales para el control de malezas”, dijo.
El director de ADP mencionó que esta estrategia de racionalización de costos en herbicidas implica un ahorro de unos US$ 50 por hectárea y por año, lo que representa un monto “significativo”.
Consultado sobre la propuesta de algunos empresarios y productores de diferenciar la soja uruguaya, Guigou se mostró escéptico, basándose en experiencias realizadas por ADP.
Condicionó esta posibilidad a la necesidad de obtener un plus económico y asegurar un mercado en caso de producir un grano diferenciado. “Me encanta la idea”, pero “en general, si tenés un premio, lo pagás en consultoría, análisis y otros costos”, enfatizó.
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