Milagros es uruguaya, creció en Colonia, es ciega y acaba de terminar sus estudios en la prestigiosa Universidad de Harvard, lugar al que accedió por medio de una exigente beca.
Su historia es una muestra admirable de resiliencia y voluntad. Al final, como escribe Antoine de Saint-Exupéry en El Principito: «lo esencial es invisible a los ojos».