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Entre Mates y Otras Yerbas

Lun. a Vie. | 00 hs

Miguel Cabrera

Hermandad de la Fe

Lun. a Vie. | 3 hs

Punto de Equilibrio

Lun. a Vie. | 5 hs

Juan Dellapiazza y Ruben Silvera

Informativo Carve

Lun. a Vie. | 6 hs

Nicolás Lussich, Miguel Nogueira y Patricia Martín

Así nos va

Lun. a Vie. | 9 hs

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Todo un País

Lun. a Vie. | 15 hs

José Temperán

Informativo Carve

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Alejandro Acle y Juan Andrés Elhordoy

Punto de Equilibrio

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Juan Dellapiazza y Ruben Silvera

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Simultáneo con Canal 10

Con Buen Gusto

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Roberto Spoturno

Entre Mates y Guitarras

Lun. a Vie. | 21:30 hs

Eduardo Monteverde

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Lun. a Vie. | 22:30 hs

Gustavo Arias

Estudiantes de la UTEC desarrollan un vaso comestible y biodegradable

Estudiantes de la UTEC desarrollan un vaso comestible y biodegradable

Dos estudiantes de la Universidad Tecnológica (UTEC) de Paysandú, avanzan en el desarrollo de un vaso comestible y biodegradable como parte de su trabajo final de carrera, con el objetivo de reducir el impacto ambiental de los envases descartables utilizados en la industria alimentaria y en eventos masivos.

El proyecto es llevado adelante por Juliana Miranda, de 23 años, oriunda de Paso de los Toros, y Camila Cheveste, ambas estudiantes de la Licenciatura en Análisis Alimentario. La iniciativa surgió al momento de definir el tema de tesis y rápidamente se transformó en un desafío técnico y creativo.

«Queríamos crear un vaso que fuera rígido, que no migrara el líquido, que soportara bebidas calientes como el café, que tuviera buena conservación y además fuera agradable a la vista y al gusto», explicó Miranda en diálogo con Informativo Carve de Cierre.

El proceso de desarrollo demandó varios meses de investigación bibliográfica y pruebas de laboratorio. Las primeras formulaciones no dieron resultado, debido a que algunas quedaban con consistencia gelatinosa, otras no lograban forma ni estabilidad.

Tras casi un año de trabajo, ajustes y reformulaciones, las estudiantes lograron una versión final estable. El vaso está elaborado principalmente con harina de arroz, junto con almidón de maíz, fécula de mandioca y agar-agar, entre otros componentes.

El cambio de harina permitió además ampliar el público potencial, ya que el producto es apto para personas intolerantes al trigo, aunque no puede certificarse como apto para celíacos debido a las condiciones de elaboración.

En cuanto al perfil sensorial, el vaso tiene un sabor suave, similar al de una galleta o pan, sin interferir con el gusto de la bebida. La idea es que pueda consumirse luego, como ocurre con el cucurucho del helado, o bien descartarse sabiendo que es completamente biodegradable.

Actualmente, el proyecto se encuentra en la etapa de pruebas de vida útil, necesarias para la defensa final de la tesis. A futuro, las estudiantes aspiran a que el desarrollo pueda escalar, llegar a la industria y eventualmente convertirse en un emprendimiento.

El trabajo contó con el respaldo de la UTEC, que facilitó el uso de la cocina comunitaria, el laboratorio abierto de innovación y fondos específicos para el desarrollo del proyecto, fundamentales para cubrir los costos de materiales y ensayos.

La iniciativa se suma a otras experiencias de innovación impulsadas desde la educación pública, con foco en la sustentabilidad, la ciencia aplicada y la búsqueda de soluciones concretas a problemas ambientales actuales.

Escuchá la entrevista completa.

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