El presidente de OSE, Pablo Ferreri, aseguró que el aumento tarifario del 8,5% aprobado para 2026 responde a la necesidad de recomponer la viabilidad financiera de la empresa pública y financiar el plan de inversiones más ambicioso de su historia.
En diálogo con Informativo Carve del Mediodía, señaló que OSE arrastra un problema estructural de desfinanciamiento desde hace décadas, que se agravó en el período anterior por falta de medidas de fondo y compromisos de inversión sin respaldo financiero completo.
Ferreri sostuvo que, pese al actual déficit hídrico y a las precipitaciones por debajo del promedio histórico en los últimos meses, OSE cuenta hoy con un “muy buen nivel de reservas”, ubicado entre el 84% y el 85% de la capacidad máxima. En ese sentido, destacó la aplicación de un protocolo de sequía elaborado tras la crisis hídrica anterior, que permite anticipar escenarios y actuar con mayor previsión.
Según explicó el presidente de OSE, desde la década de 1990 la empresa multiplicó por dos veces y media su red de agua potable y por tres su red de saneamiento. Esta expansión permitió llegar a zonas cada vez más alejadas y menos pobladas, lo que incrementó los costos de infraestructura, mantenimiento y operación. Sin embargo, los ingresos no crecieron en la misma proporción, generando un déficit crónico.
“Desde hace muchos años OSE tiene ingresos por debajo de sus costos”, afirmó Ferreri, quien subrayó que el problema no es nuevo, pero que en el período pasado “no se tomaron medidas estructurales para resolverlo y, por el contrario, la situación se agravó”.
En ese marco, cuestionó proyectos heredados de la administración anterior, como un plan de saneamiento por 400 millones de dólares que contaba con financiamiento asegurado solo para 300 millones, y el proyecto Neptuno, que si bien preveía una inversión de 300 millones de dólares, requería otros 70 millones adicionales para poder volcar agua al sistema metropolitano, sin que esos recursos estuvieran contemplados.
Ferreri recordó además que durante 2024 OSE debió recurrir a préstamos por 40 millones de dólares para cubrir gastos corrientes, a los que se sumaron otros 17 millones en diciembre y una solicitud de endeudamiento por 55 millones presentada en febrero de 2025, pocos días antes del cambio de administración.
El presidente de OSE defendió el ajuste tarifario del 8,5% y aclaró que no se aplica de forma generalizada. Destacó que los usuarios con tarifas subsidiadas a través del Mides u otros mecanismos sociales solo tendrán un incremento paramétrico del 4,8%.
Ferreri explicó que el objetivo del ajuste no es meramente administrativo, sino asegurar la viabilidad de la empresa para sostener un fuerte salto en inversiones. Mientras que el promedio histórico de inversión anual de OSE se ubicó entre 80 y 90 millones de dólares, el nuevo plan prevé alcanzar los 180 millones de dólares por año.
Entre las prioridades se encuentra el fortalecimiento de la infraestructura para la producción de agua potable en el área metropolitana. En ese sentido, Ferreri rechazó la “falsa dicotomía” entre la construcción de una nueva planta potabilizadora y la represa de Casupá, y afirmó que ambas obras son necesarias. Ninguna de ellas, recordó, fue concretada en el período anterior.
Otro de los ejes centrales de la nueva gestión será la modernización de OSE mediante la incorporación de tecnología de punta. Ferreri anunció un plan de telemedición inteligente, que permitirá transmitir datos en tiempo real y reducir tanto los fraudes como los subregistros de consumo.
Actualmente, alrededor del 50% del agua producida no se factura. De ese total, un 15% corresponde a pérdidas comerciales, como conexiones irregulares o fraudes, y un 35% a pérdidas físicas en la red. Además de la telemedición en los hogares, OSE prevé instalar sistemas de macro-medición con sensores inteligentes en las redes, lo que permitirá detectar fugas con mayor rapidez y mejorar la eficiencia en las reparaciones.
Ferreri comparó este proceso con la modernización de la Dirección General Impositiva en la década pasada, cuando la incorporación de tecnología permitió reducir de forma significativa la evasión del IVA. “La idea es combinar captura de datos en tiempo real con equipos de respuesta rápida para solucionar fraudes, reparar instalaciones y sustituir tuberías”, explicó.
El presidente de OSE subrayó que las decisiones adoptadas buscan garantizar la sustentabilidad de la empresa y asegurar el acceso al agua potable y al saneamiento como un derecho humano básico. “No es algo que nos provoque ninguna satisfacción tener que generar aumentos, pero esto permitirá recomponer la viabilidad de OSE y asegurar que tengamos una empresa viable para poder cumplir” con su función, agregó.
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