¿Qué pasaría si el Sol decidiera “hackear” nuestra tecnología más avanzada y, de paso, pintar el cielo de varios lugares del mundo con colores imposibles? El especialista en tecnología Mauro D. Ríos examina, en un lenguaje sencillo, qué pasó en noviembre de 2025, desde la mancha solar AR4274 y una llamarada categoría X5.1, la más potente del año, lanzando una eyección de masa coronal «caníbal» que fusionó tres tormentas en una sola ola de plasma masiva.
Este fenómeno extremo no solo provocó apagones instantáneos en África y Europa, sino que empujó las auroras boreales hasta latitudes tan inusuales que habitantes de México o España fueron testigos de un cielo teñido de colores que parecía sacado de una película de ciencia ficción. Pero detrás de la belleza visual, se escondía una crisis silenciosa que puso en jaque a la aviación mundial. La radiación solar logró corromper datos críticos en los sistemas de control de miles de aviones, obligando a actualizaciones de software en flotas enteras para evitar fallos.
Además, recordamos eventos míticos de 1859 y 1989, para descubrir por qué nuestra infraestructura digital es el nuevo frente de batalla contra el clima espacial.