El avance del picudo rojo sobre las palmeras en Uruguay ha sido sostenido desde su primera detección en 2022 en Canelones. Desde entonces, la plaga se expandió rápidamente hacia Colonia, San José, Montevideo, Paysandú y otros departamentos, modificando el paisaje urbano y rural, con cientos de ejemplares talados para evitar su propagación.
En ese contexto, un desarrollo científico uruguayo abre una nueva alternativa para el control de esta plaga. El Ministerio de Ganadería aprobó recientemente el bioinsecticida creBIO 3, un producto basado en un hongo nativo que ha demostrado alta eficacia en ensayos científicos y pruebas a campo.
La ingeniera agrónoma y doctora en Ciencias Agrarias, Alda Rodríguez, líder del proyecto Bio Uruguay, explicó en Informativo Carve del Mediodía que la investigación comenzó en 2023, impulsada por la creciente demanda social ante el impacto del picudo rojo.
“Buscamos cepas nativas de hongos que son habitantes naturales del suelo y controladores naturales de plagas. Ese proceso llevó tiempo. Hubo que hacer pruebas en laboratorio y luego ensayos a cielo abierto para confirmar su eficacia”, señaló.
El producto aprobado es un bioinsecticida basado en un hongo entomopatógeno, es decir, capaz de infectar y eliminar insectos. La cepa utilizada fue aislada en suelos uruguayos tras años de estudios realizados en más de 700 puntos del país.
“A nivel de laboratorio logramos más del 85% de mortalidad en adultos y pupas. Y en ensayos a campo, con evaluaciones durante 17 meses, obtuvimos un 100% de sobrevivencia de las palmeras tratadas, incluso en zonas de alta presión de picudo”, afirmó Rodríguez.
El proceso de aprobación incluyó pruebas de inocuidad realizadas por laboratorios certificados y evaluaciones de los ministerios de Salud Pública y de Ganadería, que finalmente habilitaron su uso.
El producto contiene esporas del hongo, que al aplicarse sobre la palmera infectan al insecto y lo eliminan. Además, el microorganismo puede multiplicarse naturalmente en el ambiente, generando un efecto prolongado.
“El hongo entra en la palmera, fortalece su resistencia y además libera compuestos que repelen al picudo. Es curativo y preventivo”, explicó la investigadora.
Además, aclaró que “no afecta a personas, animales ni otros organismos beneficiosos. Es una herramienta biológica que se integra al manejo de la plaga sin impactos negativos”.
El tratamiento consiste en aplicar el producto diluido en agua sobre la corona, el tronco y el suelo alrededor de la palmera.
“La aplicación cuesta menos de 10 dólares por palmera. Se recomiendan dos o tres aplicaciones para establecer el organismo en el ambiente y lograr control sostenido”, afirmó.
El producto puede utilizarse tanto para controlar infestaciones existentes como de forma preventiva, aunque en casos de daño muy avanzado puede no ser posible salvar el ejemplar.
Aunque el picudo rojo aún no ha llegado a los palmares de Rocha, las autoridades han tomado medidas preventivas para evitar su ingreso, dada la velocidad con la que se ha expandido en otras zonas.
Desde Bio Uruguay destacan que este bioinsecticida no es una solución única, sino parte de un enfoque integral.
“Es una herramienta más dentro de una caja de herramientas. El control de plagas como esta requiere múltiples estrategias, y las soluciones biológicas son un aporte clave”, sostuvo Rodríguez.
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