Minerva Libros, una de las librerías de la calle Tristán Narvaja en Montevideo, conserva lo que sería el único incunable de Uruguay: un libro impreso en 1491, en los primeros años de la imprenta. En diálogo con Todo un País, Nicolás Vaz explicó que los incunables son los libros producidos en la etapa inicial de la imprenta, hasta 1499, y se caracterizan por sus iluminaciones hechas a mano con aleaciones de oro, sus textos en latín y la ausencia de portada tal como la conocemos hoy. Vaz señaló que establecer el valor comercial de un incunable es muy difícil por la escasa oferta en el mercado, y que los principales compradores de este tipo de piezas son bibliotecas de universidades importantes, no coleccionistas particulares. La Biblioteca Nacional de Uruguay, que este año celebró sus 210 años, no cuenta con ningún incunable en su colección.