El consumo de carne en el mercado interno cerró el primer semestre del año con relativa estabilidad, apoyado en una mayor participación de carne importada, según explicó Hebert Falero, integrante de la Unión de Vendedores de Carne. En entrevista con Valor Agregado, señaló que la importación ha permitido contener los precios al consumidor, en un contexto donde el costo de la media res se mantiene elevado para las carnicerías. Además, consideró que una eventual mayor disponibilidad de carne brasileña podría generar condiciones favorables para el mercado local en los próximos meses.
Falero también advirtió que las carnicerías pequeñas atraviesan una situación compleja debido al incremento de los costos de funcionamiento, como energía, combustible y logística. Por otra parte, indicó que el consumo de carne de cerdo y pollo continúa creciendo por sus precios competitivos, mientras que la carne ovina enfrenta dificultades vinculadas a la escasa oferta de producto fresco y a los altos valores actuales.