Escuchá la entrevista a José Pereyra.
El Parlamento aprobó un nuevo régimen especial de facilidades de pago para que empresas con deudas ante el Banco de Previsión Social (BPS) puedan regularizar su situación en condiciones más flexibles. La iniciativa, impulsada por el Poder Ejecutivo, apunta especialmente a las micro y pequeñas empresas, con el objetivo de aliviar su carga financiera, favorecer la continuidad de la actividad económica y proteger el empleo.
Según datos del BPS, actualmente existen unas 340.000 empresas registradas, de las cuales alrededor de 37.000 mantienen algún tipo de deuda. De ese universo, unas 4.200 continúan en actividad, por lo que el gobierno entiende que muchas de ellas podrían beneficiarse de este nuevo instrumento para ponerse al día sin comprometer su funcionamiento.
La ley incorpora varias novedades respecto al régimen vigente: elimina la cuota mínima para acceder a los convenios, permite refinanciar deudas generadas desde 1996 hasta la entrada en vigencia de la norma, y habilita períodos de gracia para las empresas de menor porte que necesiten un margen antes de comenzar a pagar. Además, establece plazos de financiación que pueden llegar hasta seis años, dependiendo del tipo de obligación.
Desde el organismo sostienen que la morosidad general del sistema continúa siendo históricamente baja —en torno al 2,5%—, pero consideran necesario contar con herramientas más adecuadas para resolver situaciones puntuales que hoy no encuentran solución bajo el régimen previsto en el Código Tributario.
La implementación del nuevo sistema demandará hasta 90 días y se prevé que entre en funcionamiento en septiembre.