El director de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (URSEA), Richard Charamelo, aseguró que el organismo no cuenta con denuncias formales que confirmen la magnitud de la venta clandestina de combustibles que aparece en los medios y que preocupa a estacioneros y autoridades.
En diálogo con Informativo Carve del Mediodía, Charamelo explicó que durante agosto la URSEA realizó 18 inspecciones y detectó cuatro casos de venta ilegal, todos de escala reducida, como bidones de nafta en casas de familia o almacenes que venden combustible fraccionado a motos.
“Estamos hablando de un bidón de 8 o 10 litros, no de 100 puestos ilegales como se mencionó en la prensa. A la URSEA no han llegado denuncias de esa magnitud”, aclaró.
El jerarca subrayó que el organismo tiene competencias limitadas, ya que cuenta con un cuerpo inspectivo de apenas cuatro o cinco personas para todo el país y sin móviles propios. Por eso, cuando constata una irregularidad, labra un acta, percibe al infractor y, en caso de reincidencia, deriva el caso a Fiscalía y a la Policía.
En cuanto al contrabando a gran escala desde los países vecinos, Charamelo remarcó que la responsabilidad recae en Aduanas y en el Ministerio del Interior. “Si aparece combustible en Colonia o San José, eso quiere decir que ingresa en volumen por la frontera. Ahí la intervención corresponde a la Aduana”, señaló.
El director de la URSEA adelantó que en los próximos días se concretarán reuniones con Interior y Aduanas para mejorar la coordinación, y que también se buscará trabajar con los centros comerciales de frontera para recibir información de primera mano.
Asimismo, el organismo planea impulsar una campaña de difusión para advertir a la población sobre los riesgos de seguridad y calidad que implica la compra de combustible clandestino.
Escuchá la entrevista completa.
En Soundcloud:
En Spotify: