El Estado uruguayo incorporó tres islas del río Uruguay al Sistema Nacional de Áreas Protegidas, tras una donación de 514 hectáreas que pasarán a ampliar el área protegida. La iniciativa, impulsada por la ONG AMBA junto a la Fundación Butler y otros actores, fue financiada por el filántropo estadounidense Gilbert Butler y apunta a consolidar un corredor biocultural y binacional con Argentina. Además de la cesión de las tierras, el proyecto incluye infraestructura ya operativa —refugios, embarcaderos y senderos—, programas de uso público como kayak gratuito para comunidades y escuelas, y acciones de conservación en una zona de alto valor ambiental, caracterizada por bosques ribereños y gran biodiversidad. El objetivo es combinar protección ambiental, turismo de naturaleza y desarrollo local, con la mirada puesta en la creación futura de un parque binacional de conservación sin fronteras.