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Crisis en el Hospital Vilardebó: Denuncian saturación, falta de psiquiatras y demoras de hasta ocho horas

Crisis en el Hospital Vilardebó: Denuncian saturación, falta de psiquiatras y demoras de hasta ocho horas

El Hospital Vilardebó, principal centro de internación en salud mental de Uruguay, vuelve a estar en el centro de la polémica tras la difusión de videos y denuncias sobre largas esperas, saturación de camas y condiciones edilicias cuestionadas. Desde el sindicato aseguran que el problema no se limita a episodios puntuales, sino que refleja una crisis estructural del sistema.

Pablo Silva, auxiliar de enfermería del hospital desde 2009, secretario general de la Federación de Funcionarios de Salud Pública y vocero de la Comisión Interna del Hospital Vilardebó, explicó en diálogo con Informativo Carve del Mediodía que la situación más reciente se produjo cuando pacientes esperaron desde las 14 horas hasta cerca de las 22:30 para ser atendidos por un psiquiatra.

“Había personas esperando desde las dos de la tarde sin ser valoradas. Había un solo psiquiatra, totalmente sobrecargado. Los funcionarios daban la cara, pero no tenían responsabilidad directa en la demora”, señaló.

Según Silva, el centro se encuentra actualmente al límite de su capacidad, con las 300 camas ocupadas y otras 70 camas contratadas en instituciones privadas para absorber la demanda. Sin embargo, la situación se agravó cuando algunas de esas clínicas dejaron de aceptar nuevos ingresos debido a deudas pendientes.

“El hospital estaba lleno, había unas 13 consultas esperando, y las clínicas privadas no aceptaban más internaciones. Eso generó una situación crítica”, explicó.

Ante ese escenario, pacientes permanecieron durante horas en camillas o bancos mientras aguardaban evaluación psiquiátrica, en medio de reclamos de familiares que, según el dirigente, no derivaron en episodios de violencia, sino en una “reivindicación legítima” ante la falta de atención.

Uno de los principales factores detrás de la crisis es la escasez de psiquiatras, un fenómeno que afecta a todo el sistema de salud, tanto público como privado. “El faltante de psiquiatras es real. Hay llamados abiertos, hay profesionales dispuestos a trabajar determinados días, pero no se concretan las contrataciones. Si se reforzaran las guardias, se podrían evitar estas situaciones”, afirmó Silva.

La falta de especialistas impacta directamente en la atención, ya que limita la capacidad de evaluar pacientes, otorgar altas y liberar camas, lo que termina generando un efecto de saturación permanente.

El sindicato también cuestiona decisiones de gestión, como el mantenimiento cerrado de la sala 21, destinada a internación femenina, que requiere una inversión estimada de 100.000 dólares para su reapertura.

Silva destacó que esa inversión permitiría reducir la dependencia de camas privadas, cuyo costo mensual ronda entre 300.000 y 400.000 dólares.

“Con lo que se gasta en uno o dos meses en camas privadas, se podría financiar la reapertura de la sala. Eso permitiría ahorrar y aumentar la capacidad del hospital”, sostuvo.

El Hospital Vilardebó cumple un rol central en la red de salud mental del país, concentrando la mayoría de las internaciones psiquiátricas, especialmente en casos complejos o derivados por orden judicial.

“El sistema termina derivando todo al Vilardebó porque otros centros no están preparados para internación en salud mental. Hoy cerrarlo es imposible porque no hay una red alternativa que pueda absorber esa demanda”, advirtió Silva.

Además de la internación, el hospital brinda servicios ambulatorios, laboratorio, farmacia, centro diurno y alimentación para otras dependencias de salud mental.

Desde el sindicato insisten en la necesidad de que el gobierno defina el futuro del centro, en el marco de la reforma del modelo de atención en salud mental. “El hospital necesita una transformación y una inversión que garantice condiciones dignas para los usuarios y los trabajadores. Hoy el sistema lo necesita, y mientras eso sea así, tiene que funcionar con calidad”, afirmó Silva.

En paralelo, la federación mantiene reuniones con autoridades de ASSE, el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio del Interior y la Fiscalía para abordar la situación general del sistema, marcada por episodios de saturación y reclamos en distintos puntos del país.

Escuchá la entrevista completa.

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