El buque Prospector, destinado a realizar tareas de prospección sísmica en el mar territorial uruguayo en busca de hidrocarburos, permanece fondeado frente a la costa de Montevideo y Canelones, a la espera de completar las autorizaciones necesarias para iniciar su actividad.
La embarcación se encuentra en la zona conocida como Pontón de Recalada, uno de los puntos de ingreso a los canales que conducen al puerto de Montevideo, y no se ha desplazado hacia Maldonado ni Punta del Este, como se había especulado en los últimos días.
Autoridades locales habían considerado improbable su llegada a la bahía de Maldonado, especialmente en plena temporada turística y en medio del creciente rechazo de organizaciones ambientalistas a este tipo de operaciones.
Si obtiene todas las habilitaciones, el Prospector iniciará una primera etapa de exploración sísmica que se extenderá entre seis y ocho semanas, con un segundo ciclo previsto más adelante en el año.
El objetivo es analizar el subsuelo marino para determinar si existen reservas de hidrocarburos cuya explotación resulte viable. Varias empresas petroleras están involucradas en esta fase inicial de exploración, que podría derivar en perforaciones en caso de confirmarse la presencia de petróleo o gas.
En paralelo, aumentan las movilizaciones en contra de la prospección sísmica. Este martes, cientos de personas se concentraron en el puerto de Punta del Este convocadas por organizaciones ambientalistas como Mar Libre de Petroleras, junto a colectivos provenientes de distintos departamentos, entre ellos Rocha, Montevideo, Canelones, Colonia y San José.
Durante la protesta, los manifestantes expresaron su preocupación por el impacto que estas actividades podrían tener en el ecosistema marino, especialmente sobre la fauna y la actividad pesquera.
Aunque se evaluó cortar el tránsito en la rambla de circunvalación, finalmente no se concretó tras conversaciones con la Prefectura, que desplegó un operativo de seguridad preventivo.
Las organizaciones advirtieron que intensificarán las movilizaciones a medida que avance el proceso y se acerque el inicio de las operaciones.
El rechazo al proyecto también se canaliza por la vía judicial. Abogados que representan a organizaciones ambientalistas continúan presentando recursos y documentación cuestionando la conveniencia de la prospección sísmica.
Incluso abogados internacionales con experiencia en casos similares están colaborando de forma honoraria con los colectivos locales, aportando asesoramiento jurídico.
El sector pesquero es uno de los más preocupados por el impacto potencial de las exploraciones. Tanto empresarios como trabajadores han manifestado reparos, recordando experiencias previas entre 2012 y 2014, cuando operaciones similares fueron asociadas a cambios en la disponibilidad y tamaño de los peces.
La prospección sísmica utiliza ondas acústicas para estudiar el subsuelo marino, una técnica que ha generado debate internacional por sus posibles efectos sobre la fauna marina.
Escuchá el informe completo del corresponsal de Carve en Maldonado, Marcelo Umpierrez.
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