El Fondo Nacional de Recursos (FNR) anunció esta semana la incorporación de nuevas prestaciones y mejoras en la cobertura de tratamientos de alta complejidad. La presidenta alterna del organismo, Alicia Ferreira, explicó en diálogo con Informativo Carve de Fin de Semana los alcances de estas novedades y advirtió sobre el creciente impacto financiero de las acciones de amparo por medicamentos de alto costo.
Ferreira recordó que el FNR fue creado en 1980, décadas antes del Sistema Nacional Integrado de Salud, y que su objetivo inicial fue asegurar el acceso a técnicas de alta complejidad (como cirugías cardíacas, diálisis o prótesis) mediante un aporte solidario de toda la población.
Con la reforma de la salud, en 2007 el Fondo incorporó también los medicamentos de alto costo, lo que marcó un cambio estructural en su funcionamiento. Hoy se financia principalmente a través de transferencias automáticas desde el FONASA, más aportes del Ministerio de Economía y otros organismos públicos.
“El Fondo es un seguro público y universal. Todos los uruguayos, tengan el prestador que tengan, pueden acceder al financiamiento siempre que el tratamiento esté dentro de la normativa”, subrayó Ferreira.
El acceso es gestionado por el médico tratante, quien ingresa una solicitud en el sistema web del FNR. El organismo evalúa si el paciente cumple los criterios de inclusión definidos en cada normativa, basados en evidencia científica y en análisis de costo-efectividad.
Ferreira remarcó que el Fondo solo puede financiar lo que está previamente aprobado por ley y por el Ministerio de Salud Pública (MSP). “A veces hay confusión. No se puede pedir al fondo que financie algo que no está incluido; legalmente no puede hacerlo”, aclaró.
El FNR sumó cambios en la atención de malformaciones cardíacas congénitas. Hasta ahora, los recién nacidos con patologías cardíacas graves debían ser trasladados desde sus lugares de nacimiento a Montevideo para ser operados.
Desde este año, para las patologías más complejas, la madre es trasladada antes del parto para que el bebé nazca directamente en el IMAE donde será intervenido.
“Evitar el traslado del recién nacido es un cambio enorme en términos de seguridad y resultados”, destacó Ferreira.
También incorporó nuevos medicamentos oncológicos. Dos nuevos fármacos para el tratamiento del cáncer de pulmón, dentro de la estrategia de actualización continua de terapias de alto precio.
Por último, amplió la cobertura de cardiodesfibriladores implantables. Hasta ahora solo se autorizaban para pacientes que ya habían sufrido un evento grave o presentaban patologías altamente específicas.
Con la nueva normativa, todos los pacientes cuyo cardiólogo indique el dispositivo por riesgo de paro cardíaco quedarán cubiertos, evitando así recurrir a la vía judicial.
Uno de los puntos más críticos planteados por Ferreira es el aumento del gasto por acciones de amparo. En 2024, explicó, el FNR gastó 400 millones de dólares en todas sus prestaciones; de ese total, 150 millones correspondieron a condenas judiciales para financiar medicamentos de alto precio.
“Es un problema en Uruguay y en toda la región. Hay tratamientos que cuestan diez veces más que los anteriores y aportan beneficios mínimos. Es imposible financiar todo lo nuevo que sale al mercado”, señaló.
El MSP creará en las próximas semanas una mesa de diálogo con el Poder Judicial, la academia, asociaciones de pacientes y el propio FNR para buscar soluciones sostenibles.
La ministra de Salud, Cristina Lustemberg, encomendó al Fondo el estudio de nuevas prestaciones para los próximos años. Algunas responden a deudas históricas del sistema, como técnicas que se utilizan desde hace tiempo pero que aún no están integradas formalmente al catálogo de beneficios.
Ferreira mencionó, por ejemplo, procedimientos de creciente uso como intervenciones de rodilla por artroscopía o cirugías laparoscópicas y endoscópicas en distintas especialidades, que hoy muchas veces implican costos directos para los pacientes.
Ferreira admitió que existe un “dilema ético” entre el derecho individual del paciente y la sustentabilidad del sistema. “El dinero es el mismo que financia seguridad, educación, vivienda. Tenemos que garantizar que alcance para todos”, afirmó.
A pesar del escenario desafiante, aseguró que el objetivo del FNR y del MSP es ampliar formalmente la cobertura, de manera planificada y responsable, para reducir la dependencia de los amparos y asegurar el acceso equitativo a tratamientos de alta complejidad.
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