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Entre Mates y Otras Yerbas

Lun. a Vie. | 00 hs

Miguel Cabrera

Hermandad de la Fe

Lun. a Vie. | 3 hs

Punto de Equilibrio

Lun. a Vie. | 5 hs

Juan Dellapiazza y Ruben Silvera

Informativo Carve

Lun. a Vie. | 6 hs

Nicolás Lussich, Miguel Nogueira y Patricia Martín

Así nos va

Lun. a Vie. | 9 hs

Patricia Madrid

Valor Agregado

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Martín Olaverry

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Alejandro Acle y Juan Andrés Elhordoy

Todo un País

Lun. a Vie. | 15 hs

José Temperán

Informativo Carve

Lun. a Vie. | 17 hs

Alejandro Acle y Juan Andrés Elhordoy

Punto de Equilibrio

Lun. a Vie. | 18 hs

Juan Dellapiazza y Ruben Silvera

Subrayado

Lun. a Vie. | 19 hs

Simultáneo con Canal 10

Con Buen Gusto

Lun. a Vie. | 21 hs

Roberto Spoturno

Entre Mates y Guitarras

Lun. a Vie. | 21:30 hs

Eduardo Monteverde

Nuestro Canto

Lun. a Vie. | 22:30 hs

Gustavo Arias

Europa frente al mundo fragmentado: Más gasto en defensa y menos consenso interno

Europa frente al mundo fragmentado: Más gasto en defensa y menos consenso interno

Mientras el escenario global se reconfigura con un Donald Trump nuevamente en la Casa Blanca, una China en expansión y una Rusia en guerra, Europa atraviesa uno de los momentos más desafiantes desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. La seguridad volvió al centro de la agenda y el debate atraviesa gobiernos, empresas y sociedades.

Desde Múnich, donde se desarrolló la tradicional Conferencia de Seguridad sin la presencia de Trump (representado por el senador Marco Rubio), la preocupación gira en torno a la guerra en Ucrania y hasta cuándo Europa podrá sostener el esfuerzo económico y político que implica el conflicto.

La guerra con Rusia ya lleva cuatro años y, según datos manejados en el ámbito europeo, ha significado un costo de unos 250.000 millones de euros para el continente. Los costos no solo se miden en transferencias militares o asistencia financiera, sino también en planes de desarrollo postergados, menos inversión en obra pública y menores aumentos salariales y jubilatorios.

El debate que hoy atraviesa a los 27 países de la Unión Europea es cuánto más puede sostenerse este esfuerzo sin afectar estructuralmente la competitividad del bloque.

En paralelo, Europa enfrenta problemas de altos costos, burocracia y pérdida de competitividad. El año pasado, 5.000 empresas europeas de primer nivel cambiaron de país. El fenómeno responde a un escenario en el que Asia ofrece ventajas difíciles de igualar: mercados masivos, exoneraciones fiscales, incentivos especiales y facilidades para la movilidad de capitales.

Un caso emblemático es el de BASF, la mayor empresa química del mundo, que anunció recortes de personal en Europa mientras traslada operaciones hacia India y el sudeste asiático.

Esto se debe a que India no solo representa un mercado de 1.600 millones de personas, sino también un ecosistema favorable para la inversión industrial y tecnológica.

A la presión geopolítica y económica se suma un tercer factor, la revolución tecnológica. Inteligencia artificial, automatización y robots ya están transformando el mercado laboral europeo.

Existen en el continente cientos de empresas y oficinas que funcionan sin presencia humana física. Gestionan nóminas, impuestos, compras y ventas de insumos de forma completamente automatizada. El impacto social empieza a ser una preocupación política.

En Múnich, el canciller alemán Friedrich Merz señaló que “el orden mundial basado en reglas ya no existe”, y agregó que la libertad “no está garantizada”, advirtiendo además sobre una división profunda entre Europa y Estados Unidos como no se veía desde 1945.

Según el propio mandatario, miles de trabajadores podrían quedar definitivamente fuera del mercado laboral tradicional, lo que obligará a repensar los sistemas de protección social y el rol del Estado.

En este contexto de tensiones internas y externas, los líderes europeos ya acordaron avanzar hacia un nuevo esquema de integración: la llamada “Europa de las dos velocidades”. Si al menos nueve países están dispuestos a avanzar en un proyecto común, podrán hacerlo aunque el resto no acompañe. La unanimidad dejará de ser un freno.

Este mecanismo podría aplicarse, por ejemplo, al demorado acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Si algunos países rechazan importar productos del bloque sudamericano, otros podrán avanzar igualmente en el marco del acuerdo.

Escuchá el informe completo del periodista Tomás Friedmann, especialista en asuntos internacionales.

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