Los estados miembros de la Unión Europea dieron este viernes un respaldo mayoritario y provisional al acuerdo comercial con el Mercosur, tras más de 25 años de negociaciones. La aprobación se alcanzó por mayoría cualificada, con votos en contra de países como Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría, y la abstención de Bélgica, mientras que el apoyo de Italia resultó decisivo para inclinar la balanza. Según explicó el analista internacional Tomás Friedmann, ahora resta completar el procedimiento escrito formal dentro de la Unión Europea y avanzar luego con la firma del Mercosur, que podría concretarse la próxima semana en Asunción, bajo la presidencia pro tempore de Paraguay. El acuerdo, que involucra a más de 700 millones de personas, no es solo comercial sino que también incluye capítulos de cooperación política, tecnológica y de seguridad, y abre una etapa de preparación para los países del Mercosur, que deberán adaptarse a las exigencias europeas y afrontar el impacto en sectores sensibles de sus economías.