El crecimiento de la movilidad eléctrica ya empieza a generar impactos visibles en el negocio de las estaciones de servicio, especialmente en la zona metropolitana y la franja costera, donde algunas empresas registran caídas de entre 2% y 5% en las ventas de combustibles, según contó Daniel Sanguinetti, presidente de la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (UNVENU). También explicó que, si bien el fenómeno todavía es incipiente a escala nacional, la expansión acelerada de los vehículos eléctricos y de los híbridos comienza a sentirse en determinados puntos del país. Desde el sector advierten que la transición energética plantea desafíos de mediano y largo plazo, tanto en términos de inversión en infraestructura de carga como de reconversión del negocio y capacitación laboral, y subrayan la necesidad de contar con reglas claras y plazos definidos por parte del gobierno para poder acompañar el proceso sin afectar la sostenibilidad de las estaciones de servicio.