El integrante del Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus), Raúl Viñas, cuestionó el contrato firmado por OSE para la construcción de una nueva planta potabilizadora y planteó que, antes de impulsar nuevas obras, el país debería enfocarse en reducir las pérdidas de agua en la red de distribución del área metropolitana.
En entrevista con Informativo Carve del Mediodía, sostuvo que el acuerdo firmado con el consorcio privado, implica un costo total muy superior al valor de la obra. Viñas señaló que la infraestructura tendría un costo estimado de unos 213 millones de dólares, mientras que el Estado terminaría pagando cerca de 700 millones en un plazo de 17 años y medio mediante pagos anuales de unos 40 millones.
“El contrato no se ha publicado y nadie ha podido verlo”, afirmó. Movus ya presentó un pedido de acceso a la información pública para conocer los detalles del acuerdo. Si el organismo niega la información por razones de confidencialidad, adelantó que recurrirán a la Justicia para obtenerla.
Viñas cuestionó el esquema de financiación a través del sector privado y sostuvo que, si el Estado solicitara un préstamo para financiar la obra, el costo total sería significativamente menor. A su entender, el contrato termina trasladando al Estado un costo financiero mucho mayor que el que tendría un crédito directo.
Como referencia, mencionó el antecedente del proyecto ferroviario asociado a la segunda planta de UPM, donde, según su análisis, el pago final también terminó multiplicando el valor inicial de la obra.
El ambientalista también cuestionó que el contrato no haya sido divulgado pese a involucrar recursos públicos. “No hay ninguna razón para que un contrato de este tipo sea secreto”, sostuvo.
Uno de los principales argumentos de Movus es que el problema central del sistema de abastecimiento no es la falta de nuevas fuentes, sino el alto nivel de pérdidas en la red. Según los datos citados por Viñas, el sistema metropolitano potabiliza unos 650.000 metros cúbicos de agua por día, pero apenas algo más de 200.000 son efectivamente facturados. En Montevideo, afirmó, las pérdidas podrían alcanzar el 65%.
De ese total, una parte correspondería a fugas en cañerías y otra a conexiones irregulares o consumos no contabilizados.
“Estamos perdiendo agua equivalente a unos 100.000 dólares diarios”, señaló, al estimar que el metro cúbico de agua se cobra aproximadamente a un dólar. A su juicio, antes de sumar nuevas fuentes de abastecimiento, OSE debería invertir en la reparación de la red y en la detección de pérdidas.
Viñas planteó que reducir las pérdidas permitiría bajar significativamente el volumen de agua necesario para abastecer al área metropolitana. Según explicó, si el sistema funcionara con niveles de pérdidas similares a los del interior del país, entre 27% y 35%, el consumo total podría reducirse a unos 350.000 metros cúbicos diarios.
Eso permitiría, afirmó, mejorar las reservas del sistema actual, cuyo principal embalse es la represa de Paso Severino, sin necesidad de nuevas obras de gran escala.
En ese contexto también expresó dudas sobre otros proyectos de infraestructura hídrica, como la represa en arroyo Casupá, al considerar que su cuenca es significativamente menor y podría tener limitaciones hidrológicas.
Desde Movus señalaron que continuarán impulsando instancias de diálogo con autoridades y legisladores para discutir el modelo de gestión del agua y las inversiones previstas.
Viñas indicó que la organización ha solicitado reuniones con comisiones parlamentarias y autoridades del gobierno para presentar sus planteos, aunque considera que el tema aún no ocupa un lugar central en la agenda política.
“El país necesita cuidar mejor sus recursos. Malgastar dinero pagando sobreprecios o desperdiciar agua en la red no es la forma de hacerlo”, dijo.
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