En una jornada cargada de tensión política y episodios de seguridad, el Senado argentino avanzó en la votación para ratificar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, con la intención de que el país se convierta en el segundo en aprobarlo formalmente, luego de Uruguay.
El Congreso estuvo atravesado por una sorpresiva protesta de la organización ambientalista Greenpeace, que irrumpió en el perímetro de seguridad del edificio legislativo. Los manifestantes atravesaron el enrejado policial y colocaron inodoros y banderas en las escalinatas en rechazo al tratamiento de una ley vinculada a glaciares, que, según denunciaron, habilitaría a provincias a firmar acuerdos con empresas mineras.
El episodio generó cuestionamientos sobre las fallas en la seguridad del Congreso. Durante la intervención policial, un camarógrafo resultó herido y fue detenido tras recibir un golpe de un efectivo mientras intentaba registrar las detenciones de activistas. El trabajador de prensa debió ser trasladado a un hospital por lesiones de consideración.
Mientras tanto, en el interior del recinto se aceleraban los tiempos parlamentarios para tratar la ratificación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. El bloque oficialista, alineado con el presidente Javier Milei, buscó adelantar el tratamiento que inicialmente estaba previsto para el viernes, con el objetivo de posicionar a Argentina como el primer país del bloque en aprobar el entendimiento.
La sesión comenzó a las 11:16 y el oficialismo intentó priorizar el tratamiento del acuerdo. Sin embargo, previamente se abordó la designación de un nuevo embajador argentino en México. Desde la oposición, el senador José Mayans, referente del kirchnerismo, cuestionó la premura y pidió extender el debate.
Finalmente, Argentina no logró adelantarse a Uruguay en la ratificación. Más allá del gesto simbólico, desde el gobierno sostienen que ser el primero en aprobar el acuerdo enviaría una señal clara a los países europeos sobre la voluntad de implementar plenamente el tratado y acelerar la inserción de productos argentinos en ese mercado.
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea enfrenta aún resistencias y desafíos regulatorios tanto en Europa como en los países sudamericanos. Sin embargo, para la administración Milei representa una herramienta clave para profundizar la apertura comercial.
La jornada también dejó expuestas las tensiones dentro del oficialismo. Todas las miradas están puestas en la vicepresidenta Victoria Villarruel, titular del Senado, en medio de versiones sobre un creciente distanciamiento con el presidente. Se especula con un eventual gesto de frialdad protocolar el próximo domingo, cuando Milei inaugure el período de sesiones ordinarias del Congreso.
Asimismo, quedaron bajo análisis los roles de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y del presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, en la conducción política de la jornada.
Escuchá el informe completo del corresponsal de Carve en Buenos Aires, Claudio Cardoso.
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