El aumento del gasoil de 14% impacta de lleno en los costos de la cosecha de soja, en un contexto ya complejo por los bajos rendimientos. Según se explicó en entrevista con Valor Agregado, una cosechadora tiene un consumo promedio de entre 8 y 10 litros por hectárea, con tanques de hasta 1.000 litros que implican unos $60.000 por carga, equivalentes a alrededor de USD 1.500. En la práctica, esto supone aproximadamente un tanque por día de trabajo, lo que eleva significativamente los costos operativos, a lo que se suma el traslado a fletes y otros insumos, que finalmente terminan recayendo sobre el productor, señaló el Ing. Agr. Andrés Alayón Loitey, Presidente de la Agropecuaria de Dolores.
En paralelo, la cosecha avanza con rendimientos muy por debajo de lo habitual en la zona de Dolores, en Soriano, afectados por la sequía. Los resultados se ubican mayormente entre 400 y 600 kilos por hectárea, con algunos casos que alcanzan entre 1.000 y 1.500 kilos en mejores condiciones, lejos de los más de 3.000 kilos del año pasado. “Son resultados muy magros”, comentó Alayón Loitey, quien advirtió que con estos niveles productivos la ecuación económica es negativa, ya que el punto de equilibrio se ubica en torno a los 1.800 kilos por hectárea.