En otra entrega de Los Notables en Todo un País, Diego Fischer eligió arrancar no por el pintor sino por su modelo: Carlota Ferreira, la mujer que Juan Manuel Blanes retrató y que sin ese cuadro quizás nadie recordaría.
Fischer contó que su verdadero nombre era Petrona Mercedes Ferreiro, hija de una prostituta del Cordón, que aprendió a leer y escribir gracias a su primer marido, el político colorado Emeterio Regunaga, treinta años mayor que ella, que la sacó del prostíbulo, la educó y la llevó al estreno de La Traviata en el Solís. La historia de Carlota es una cadena de maridos, amantes, escándalos y muertes. Fischer recomendó su libro Carlota Ferreira, retrato de una mujer que se inventó, y los cuadros que la retratan en el Museo de Artes Visuales del Parque Rodó y en el Museo Blanes. La historia continúa el próximo jueves.