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El analista financiero Ángel Urraburu sostuvo que la licitación de Notas del Tesoro en Unidades Previsionales (UP), declarada desierta la semana pasada por la baja demanda, no debe interpretarse como una señal de desconfianza hacia el Estado uruguayo ni hacia la política económica del gobierno.
Explicó que este tipo de instrumentos tiene un universo muy reducido de compradores, integrado principalmente por el Banco de Seguros del Estado y las AFAP, por lo que la escasa demanda puede responder a razones de liquidez o a que existían alternativas de inversión más atractivas en ese momento.
Como ejemplo, señaló que apenas una semana después una nueva emisión de Notas del Tesoro en pesos nominales con vencimiento en 2030 recibió ofertas por más de cuatro veces el monto inicialmente ofrecido. El Ministerio de Economía terminó adjudicando casi el doble de lo previsto, con una tasa de corte de 7,04% anual, lo que, a su juicio, demuestra la confianza de los inversores en los títulos uruguayos.
Urraburu afirmó que el creciente interés por instrumentos en pesos nominales refleja un cambio relevante en el mercado local, ya que hace algunos años resultaba impensable que inversores aceptaran colocar recursos en moneda nacional a plazos superiores a cuatro años.
Consultado sobre la propuesta del diálogo social de ampliar gradualmente las inversiones de las AFAP en activos del exterior, Urraburu consideró que el planteo aún es demasiado general y deberá traducirse en normas concretas antes de poder evaluarlo en profundidad.
No obstante, reiteró su postura de priorizar las inversiones dentro del país. Señaló que Uruguay tiene importantes necesidades de infraestructura y proyectos estratégicos, como el desarrollo del hidrógeno verde o la movilidad metropolitana, que podrían financiarse con el ahorro previsional de los trabajadores.
A su entender, antes de ampliar significativamente la exposición de las AFAP a activos internacionales, es necesario profundizar el desarrollo del mercado de capitales uruguayo y generar más oportunidades de inversión local que impulsen el crecimiento económico y permitan canalizar el ahorro de los uruguayos hacia proyectos nacionales.