Desde que asumió en enero pasado, Donald Trump ha tenido una capacidad enorme para marcar agenda, avanzando como una locomotora, inmune a las críticas tanto a la interna como en política internacional. Pero hay un tema que no ha podido sacarse de encima: el de los archivos de Jeffrey Epstein.
En la última semana, obligado por una ley que se aprobó en noviembre, el Departamento de Justicia de EEUU comenzó a liberar miles de documentos vinculados con este financista, que se suicidó en la cárcel a la espera de un juicio por tráfico sexual en 2019.
Por las conexiones que tenía Epstein con famosos de todo tipo, como el expresidente estadounidense Bill Clinton, el magnate tecnológico Bill Gates, el miembro de la familia real británica Andrew Mountbatten-Windsor (antes conocido como el príncipe Andrés), o el propio Donald Trump, este caso se volvió extremadamente conocido y suscitó mucha atención pública, en particular de las bases del movimiento MAGA que ha impulsado al actual mandatario.
Por eso se generó una fuerte presión que amenazó con quebrar la relación de Trump con su propia base, hasta que el presidente autorizó la publicación de estos archivos.
Sin embargo, su publicación está lejos de enterrar el caso.
Escuchalo en Soundcloud:
En Spotify:
Accedé acá al archivo de informes de Así nos va