Uruguay cuenta con una infraestructura tecnológica envidiable, conectividad de primer nivel y es un polo de atracción para gigantes globales de la industria digital. Sin embargo, detrás de esta fachada de vanguardia se esconde una realidad compleja para el ecosistema emprendedor. El especialista en tecnología Mauro D. Ríos analiza por qué el verdadero obstáculo en el país no es la falta de innovación, sino el elevado costo económico y burocrático de mantener vivo un emprendimiento innovador de tecnología.
Miremos a través de una radiografía de algunos datos económicos y regulatorios, examinamos el impacto del gasto público rígido, las alarmantes horas anuales que exige la burocracia estatal y la urgente necesidad de un Estado que actúe como catalizador, y no como freno, de la competitividad de los nuevos emprendimientos en la era de la inteligencia artificial.
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