Un estudio académico realizado por investigadores de Chile, Canadá y Reino Unido encontró evidencia de que las aglomeraciones temporales de pasajeros en las paradas de ómnibus de Montevideo incrementan el riesgo de hurtos, aunque no tienen un efecto significativo sobre las rapiñas.
La investigación, titulada “Opportunity in Transit: Bus Stop Crowding and Crime”, analiza la relación entre movilidad urbana y criminalidad a partir de datos georreferenciados de 2022, combinando registros policiales, información del Sistema de Transporte Metropolitano (STM) y herramientas de análisis espacial.
Los autores parten de una de las teorías más influyentes de la criminología moderna: la llamada “teoría de la oportunidad”, que sostiene que los delitos ocurren cuando coinciden un delincuente motivado, una víctima potencial y una ausencia de vigilancia efectiva. Bajo esa premisa, las paradas de transporte público son consideradas espacios especialmente propicios para la generación de oportunidades delictivas.
El trabajo analizó más de 4.000 puntos de parada de ómnibus y miles de denuncias policiales de hurtos y rapiñas. Los resultados muestran que los momentos de mayor concentración de pasajeros en una parada generan un aumento significativo en los hurtos. Según las estimaciones, las horas pico podrían estar asociadas a cerca de 88 denuncias adicionales de hurto por año, lo que representa un incremento aproximado del 31% respecto al promedio horario registrado en esos puntos.
Sin embargo, el estudio no encontró efectos similares en las rapiñas. Los investigadores plantean que, a diferencia del hurto, la rapiña implica violencia o intimidación, por lo que la presencia de más personas podría actuar como un factor de disuasión al aumentar la vigilancia informal y dificultar la huida de los delincuentes.
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