Escuchá la entrevista completa con el exministro de Turismo, Benjamín Liberoff.
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El exministro de Turismo, Benjamín Líberoff, se refirió en Informativo Carve del Mediodía al cambio del uso de Uruguay Natural por Uruguay Sorprende como nueva identidad en la promoción turística. Sostuvo que cualquier modificación de una marca país debe estar respaldada por estudios técnicos y una estrategia de largo plazo.
El exjerarca recordó que la construcción de la marca país comenzó a inicios de los años 2000, durante el gobierno de Jorge Batlle, tras un proceso de investigación que incluyó consultas a referentes nacionales e internacionales, estudios de percepción y concursos públicos para definir su identidad visual.
Líberoff explicó que, tras la crisis de 2002, el Ministerio de Turismo consolidó el uso de Uruguay Natural, mientras que los gobiernos posteriores optaron por fortalecer esa identidad en lugar de sustituirla. Según señaló, detrás de esa marca hubo años de inversión en investigación, posicionamiento y gestión institucional.
El exjerarca destacó que Uruguay Natural no se limita a asociar al país con la naturaleza, sino que transmite valores como la armonía, la calidad de vida, la estabilidad democrática, la innovación y la confiabilidad, atributos que, afirmó, fueron identificados en estudios internacionales.
En ese sentido, recordó que distintas consultoras ubicaron a Uruguay entre las cien marcas país mejor valoradas del mundo y aseguró que llegó a estimarse un valor de unos 55.000 millones de dólares para la marca.
Respecto a la campaña «Uruguay Sorprende», indicó que inicialmente interpretó que se trataba de un eslogan temporal para la temporada turística, pero cuestionó que haya comenzado a utilizarse como identidad gráfica permanente.
Líberoff sostuvo además que Uruguay ya cuenta con una institucionalidad específica para gestionar la marca país, a través de Uruguay XXI y organismos de coordinación interministerial, por lo que entiende que cualquier modificación debería surgir de ese ámbito y no de una decisión comunicacional.
También advirtió que un cambio de marca implica costos importantes, desde la renovación de materiales promocionales hasta el reposicionamiento internacional, recursos que, a su juicio, hoy deberían destinarse prioritariamente a fortalecer la promoción turística en los mercados estratégicos.