Hay historias que interpelan, que incomodan y que obligan a mirar de cerca cómo funcionan —o cómo fallan— las instituciones que deberían proteger a los más vulnerables.
Ayer se cumplieron tres meses de un caso que generó conmoción y debate en Uruguay: el de una bebé que, después de haber sido entregada en adopción y pasar ocho meses en un hogar donde había construido un vínculo de madre e hija, tuvo que ser entregada a su familia biológica por orden judicial.
La madre adoptiva, Rosana Delgado, debió despedirse de la niña que había cuidado debido a un error de procedimiento del inau: no se tuvo en cuenta que la niña tenía familia biológica en condiciones de hacerse cargo de ella. Cuando su tío —que ya estaba criando a dos de sus hermanos— supo de su existencia, la reclamó. Y el Inau, y la Justicia, privilegiaron el vínculo biológico.
Sobre esta historia, que fue divulgada por El Observador, sus consecuencias y las preguntas que deja sobre el sistema de protección a la infancia, conversamos con Rosana Delgado.
En Spotify:
En Soundcloud: