Escuchá la entrevista con el presidente de la delegación uruguaya en Salto Grande, Gonzalo Casaravilla.
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El presidente de la delegación uruguaya de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, Gonzalo Casaravilla, aseguró que la renovación integral de la represa demandará una inversión binacional cercana a los 1.000 millones de dólares, y afirmó que se trata de “la inversión más productiva” que puede realizar Uruguay para garantizar el abastecimiento eléctrico de las próximas décadas.
En entrevista con Informativo Carve del Mediodía, Casaravilla explicó que el plan de modernización, iniciado en 2019, contempla unos 500 millones de dólares por cada país y permitirá sustituir las 14 turbinas, además de renovar compuertas, sistemas de transmisión y otros componentes clave de la central, que lleva 42 años de funcionamiento.
Indicó que ya se ejecutaron cerca de 40 millones de dólares y que actualmente se desarrolla una segunda etapa, financiada mediante un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), por unos 75 millones de dólares. El objetivo de la actual administración es dejar firmado el contrato para la renovación de las 14 turbinas.
Casaravilla sostuvo que la energía hidráulica sigue siendo la base del sistema eléctrico nacional y estimó que, sin Salto Grande, el costo anual del abastecimiento energético para Uruguay sería entre 400 y 500 millones de dólares superior.
El ingeniero destacó además la transformación de la matriz energética uruguaya desde 2010, que permitió atravesar los últimos años de sequía exportando electricidad y sin comprometer el suministro interno. En ese sentido, afirmó que el país ofrece garantías de abastecimiento que son valoradas por los inversores.
Consultado sobre la posibilidad de construir nuevas represas hidroeléctricas, respondió que el potencial del país ya está prácticamente aprovechado y que el desafío actual pasa por mantener y modernizar la infraestructura existente.
Casaravilla también se refirió a la situación hidrológica de la cuenca del río Uruguay y explicó que Salto Grande ya comenzó a liberar mayores volúmenes de agua para generar capacidad de almacenamiento ante el incremento de caudales provenientes del sur de Brasil.
Detalló que, mientras el ingreso de agua ronda los 20.000 metros cúbicos por segundo, la represa procura limitar las erogaciones a unos 16.000 metros cúbicos por segundo para reducir el impacto sobre las ciudades aguas abajo.
Según explicó, esa regulación permite disminuir el nivel del río en Salto y Concordia y ganar tiempo para la actuación de los sistemas de emergencia.