Aníbal García Ricci, presidente de la Asociación Fomento Rural de Lascano.
En el norte de Rocha hay un problema que se repite cada diez años y que deja bajo el agua más de 200.000 hectáreas, aísla poblaciones enteras y obliga a los productores a sacar su hacienda a zonas altas mientras ven morir animales y pasturas. La solución existe, está estudiada desde hace décadas y costaría menos de un millón de dólares: un terraplén de ocho kilómetros sobre la margen derecha del río Cebollatí. Pero el proyecto lleva más de dos años parado, esperando un estudio de impacto ambiental que el Ministerio de Ambiente todavía no realizó. Con lluvias intensas ya anunciadas para la primavera, la preocupación crece.