Los habitantes de Bolívar, pequeña localidad de menos de 200 personas en el departamento de Canelones, expusieron ante la Comisión de Ambiente de Diputados su preocupación por la construcción de la represa de Casupá, que el gobierno impulsa para reforzar el abastecimiento de agua potable del área metropolitana. En diálogo con Todo un País, el alcalde de Tala, Leonardo Pérez, explicó que según el propio estudio del consorcio contratado para el proyecto, ante una falla o siniestro los vecinos tendrían apenas 30 minutos para evacuar, un plazo que considera prácticamente imposible de cumplir.
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