La compañía de software de ciberseguridad ESET advierte por la presencia de ciberacoso, hostigamiento y manipulación en los juegos en línea que frecuentan las infancias.
José Luis López, responsable de la empresa en Uruguay, aconsejó no restringir por completo los videojuegos sino ayudar a los menores a desarrollar hábitos seguros y de confianza.
El experto resaltó la importancia de que los videojuegos formen parte de la conversación diaria, de ayudar a los niños a encontrar el entorno de juego adecuado, de establecer una regla de privacidad sencilla y guardar pruebas antes de bloquear direcciones IP en caso de detectar algún tipo de acoso.
ESET compartió señales de alerta a las que los padres, madres y tutores deben prestar atención:
Insultos constantes disfrazados de “cultura de los videojuegos”: Las bromas y el intercambio de insultos son comunes en los juegos en línea, pero cuando a un niño lo llaman repetidamente «novato», «inútil» o lo culpan de cada derrota, ya no se trata solo de simples burlas. Según los expertos en comportamiento de riesgo en línea, el acoso en los juegos a menudo refleja el ciberacoso tradicional, que incluye humillaciones repetidas, apodos ofensivos y ataques verbales dirigidos. Con el tiempo, esto puede dañar la confianza del niño y generarle ansiedad al jugar.
Cambios de humor después de jugar: Mirar lo que sucede después. ¿El niño parece tenso, enojado, inusualmente callado o molesto?. ¿Pierde repentinamente el interés en un juego que antes disfrutaba?. Los cambios emocionales suelen ser la primera señal visible de que algo no va bien durante el juego. No ignorar las señales de alerta y preguntarle al niño si todo está bien.
Solicitudes para trasladar la conversación a otro lugar: Una táctica común de los ciberacosadores es pedirle al niño que continúe chateando en Discord, WhatsApp u otra plataforma, debido a que cuando las conversaciones se dispersan en múltiples plataformas, a los tutores les resulta más difícil supervisarlas. Las herramientas de moderación y denuncia pueden no ser efectivas y la interacción puede pasar rápidamente de temas relacionados con el juego a temas personales. En casos más graves, esto puede ser el primer paso hacia la manipulación, el acoso o incluso el abuso sexual infantil.
Secreto y evasión: Si un niño esconde repentinamente la pantalla cuando se ingresa a la habitación, juega solo con los auriculares puestos, se niega a hablar del juego o se pone a la defensiva cuando se le pregunta sobre videojuegos, es posible que esté experimentando interacciones negativas y que no sepa cómo manejarlas. El factor de protección más importante en este caso es construir una relación en la que se sienta seguro.
Escuche la entrevista completa: