Escuchá la entrevista a Juan Williman, abogado y vocero de la Federación de Organizaciones Sociales del Uruguay (FOSU).
Las organizaciones de la sociedad civil que mantienen convenios con el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) advierten que los atrasos en las transferencias de fondos están generando dificultades que trascienden lo administrativo y que, en algunos casos, han llevado a las instituciones a contraer deudas y comprometer recursos propios para poder sostener los servicios y pagar los salarios de sus trabajadores. Así lo plantea la Federación de Organizaciones Sociales del Uruguay (FOSU), que nuclea a organizaciones que trabajan en distintos dispositivos y prestaciones vinculados a las políticas sociales.
FOSU sostiene que detrás de cada transferencia que no llega en tiempo y forma hay organizaciones que deben continuar funcionando, trabajadores que esperan cobrar sus salarios y personas en situación de vulnerabilidad que necesitan que los servicios se mantengan. La federación cuestiona particularmente que las organizaciones terminen financiando con endeudamiento o recursos propios prestaciones que se brindan en el marco de convenios formales con el Estado.
El planteo aparece además en un contexto en el que, según FOSU, desde el MIDES se han comunicado públicamente mejoras en la situación de los pagos, mientras algunas organizaciones continúan registrando atrasos. La federación reconoce que hubo medidas y cambios que significaron mejoras, pero sostiene que no han alcanzado para revertir la situación.
La federación plantea, además, que el problema no sería exclusivo de la actual administración, sino que se arrastra desde distintos gobiernos y administraciones. Sin embargo, sostiene que la situación actual se ha deteriorado hasta convertirse, a su juicio, en una de las crisis más graves en la relación entre el MIDES y las organizaciones de la sociedad civil.