Escuchá el espacio con los diputados Graciela Barrero y Pablo Abdala.
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La diputada del Frente Amplio, Graciela Barrera, y el diputado del Partido Nacional, Pablo Abdala, coincidieron en que la inseguridad es un problema estructural que se arrastra desde hace décadas y requiere políticas de Estado sostenidas, aunque mantuvieron diferencias sobre la evaluación de la gestión del actual gobierno y el liderazgo en materia de seguridad.
Barrera sostuvo que mientras continúen los homicidios, el hacinamiento en las cárceles y la sensación de inseguridad, no puede sentirse satisfecha con los resultados.
Por su parte, Abdala afirmó que el incremento de la violencia no comenzó con la actual administración, pero cuestionó la falta de una política criminal definida y sostuvo que el gobierno no ha logrado liderar una respuesta eficaz frente al delito.
Consultado sobre el pedido de renuncia al ministro del Interior, Carlos Negro, impulsado por el Partido Nacional tras conocerse las cifras de delitos del primer semestre, Abdala señaló que se trató de una señal política hacia la conducción general del gobierno más que una responsabilidad exclusiva del ministro. A su entender, el Ejecutivo no ha tomado las decisiones necesarias para fortalecer la política de seguridad y el presidente Yamandú Orsi debería asumir un papel más activo en la construcción de acuerdos.
Barrera, en cambio, relativizó el planteo opositor y sostuvo que los pedidos de renuncia suelen repetirse con cada cambio de gobierno. Consideró que la seguridad no debe transformarse en un «botín político» y reclamó trabajar de forma conjunta para enfrentar un problema que afecta a toda la sociedad.
Uno de los principales puntos de coincidencia entre ambos legisladores fue la necesidad de atacar las causas profundas de la violencia. Barrera insistió en que la prevención debe comenzar desde la primera infancia, con políticas sociales dirigidas a las familias más vulnerables, y sostuvo que la respuesta no puede limitarse a la represión policial.