Escuchá la entrevista con Santiago Larrama, creador de FlooDur.
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Ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño genere en los próximos meses lluvias intensas, crecidas de ríos e inundaciones, en Durazno surgió una herramienta que busca facilitar el acceso de la población a información sobre el comportamiento del río Yí.
FlooDur es una plataforma que nació a partir de la preocupación por las inundaciones que afectan periódicamente a Durazno y de la necesidad de contar con información más frecuente sobre el nivel del río. Según explicó Larrama, la plataforma integra datos provenientes de distintas fuentes oficiales y permite consultar en tiempo real el nivel del río, el caudal, su estado y la tendencia prevista para las próximas tres horas.
Entre las fuentes utilizadas se encuentran datos de Inumet, Dinagua, UTE y registros pluviométricos. Además, la plataforma incorpora información de lluvias en localidades ubicadas en la cuenca del río Yí, como Polanco del Yí, Sarandí del Yí, Florida, El Carmen y Cerro Chato.
A partir de esos datos, Larrama desarrolló un modelo propio que busca estimar cómo puede evolucionar el nivel del río en Durazno. El sistema plantea tres escenarios posibles (bajo, medio y alto) y, según explicó su creador, el margen de diferencia del modelo pasó de unos tres metros en las primeras pruebas a aproximadamente un metro y medio luego de los procesos de calibración realizados con datos históricos y episodios recientes.
La herramienta también permite la participación de los usuarios. Una vez registrados, pueden aportar datos de precipitaciones y establecer una cota determinada para recibir una alerta. Cuando el río supera ese nivel, el sistema puede enviar un aviso a través de WhatsApp o Telegram.
Larrama explicó que los datos aportados por particulares son contrastados con registros oficiales. Si existe una diferencia significativa, el sistema prioriza el dato oficial utilizado como referencia.
La plataforma ya pudo ser contrastada con episodios recientes de crecida. En julio, el río Yí alcanzó aproximadamente los 9,12 metros, en un episodio que generó evacuados, mientras que en agosto, luego de precipitaciones superiores a 200 milímetros en localidades de la cuenca, el río llegó a una cota cercana a los 9,76 metros.
El creador de FlooDur señaló que esos episodios permitieron seguir ajustando el modelo y comprobar su comportamiento frente a situaciones reales.
La iniciativa todavía funciona de manera independiente de los organismos oficiales de emergencia. Larrama mantuvo contactos con integrantes de equipos que trabajan en sistemas de alerta temprana y señaló que también existen proyectos para incorporar sensores en puntos del río, aunque persisten diferencias entre las mediciones de los distintos puentes de Durazno.