Escuchá el informe completo de la corresponsal de Carve en Brasil, Beatriz Langella.
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Brasil transita las últimas horas de campaña antes de las elecciones presidenciales del domingo 4 de octubre, con la disputa concentrada principalmente entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro.
El cierre de campaña quedó marcado por la cancelación del último debate presidencial que iba a emitir TV Globo, en una jornada atravesada por decisiones judiciales y acusaciones de interferencia. Lula había confirmado que no participaría del encuentro, mientras que Flávio Bolsonaro había anunciado inicialmente su presencia, pero se retiró poco antes de la transmisión.
El Tribunal Superior Electoral (TSE) había determinado que Globo no podía mostrar el atril vacío de Lula durante el debate ni permitir que los demás candidatos formularan preguntas simulando dirigirse al presidente ausente. La decisión respondió a un pedido de la coalición que respalda a Lula. Posteriormente, otra resolución judicial dispuso la inclusión del candidato Renan Santos en el debate. Ante esos cambios, la emisora decidió cancelar el encuentro.
La encuesta de Datafolha difundida en las últimas horas muestra a Lula por delante de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta. El presidente registra 42% de intención de voto total frente a 38% del candidato del Partido Liberal.
El escenario también mantiene abierta la posibilidad de una segunda vuelta. Ninguno de los principales candidatos alcanza la mitad de los votos en los sondeos y la atención está puesta en los electores que todavía no definieron su decisión y en el volumen de votos que podrían resultar anulados.
Otro episodio que generó atención este viernes fue la decisión de Estados Unidos de suspender los servicios consulares en Brasil por motivos de seguridad. La embajada estadounidense recomendó además a sus ciudadanos no concurrir a las instalaciones diplomáticas durante el período de suspensión.
El gobierno estadounidense no informó públicamente cuál es la amenaza concreta que motivó la medida ni estableció una relación directa con las elecciones del domingo. Una fuente citada por Reuters señaló que funcionarios de la embajada en Brasilia fueron instruidos a trabajar desde sus domicilios debido a una amenaza.
Poco después, Australia también anunció la suspensión de sus actividades en la embajada de Brasilia por razones de seguridad. En su comunicación, el gobierno australiano hizo referencia incluso a un posible riesgo de terrorismo, aunque tampoco proporcionó detalles sobre una amenaza específica.