Escuchá la entrevista a la Dra. Soledad Iglesias del Observatorio de Salud del Uruguay.
Dormir una hora menos puede parecer un cambio menor, pero una investigación reciente plantea que sus consecuencias sobre la seguridad laboral podrían ser bastante más importantes de lo que imaginamos. El trabajo, realizado por los economistas Alessio Gaggero y Sara Pinillos Franco a partir de los registros de accidentes laborales de España, estudia qué ocurre después del cambio de hora de primavera, cuando se pierde una hora de sueño. Y el resultado central no es que aumente significativamente la cantidad de accidentes, sino que aumenta su gravedad.
Los investigadores encontraron que el primer lunes después del cambio de hora la probabilidad de que un accidente laboral termine en hospitalización aumenta casi un 5% respecto de su nivel habitual. Hay un sector particularmente expuesto: los trabajadores que conducen como parte de su actividad, especialmente en transporte y logística. Allí, según el estudio, el efecto asociado al primer lunes después del cambio de hora llega a multiplicarse por cinco o seis respecto del conjunto de la economía. Los autores plantean que el hallazgo trasciende el cambio de hora: turnos nocturnos, jornadas que comienzan de madrugada o rotaciones que reducen sistemáticamente el descanso también podrían convertirse en un factor de riesgo laboral.