Escuchá la entrevista a Jenny Goldstein, Actriz y gestora Directora ejecutiva de la Academia de Cine del Uruguay.
El cine uruguayo vuelve a mirar hacia afuera. Una película nacional será la encargada de representar al país en dos de los premios más importantes de la industria cinematográfica: los Oscar de Hollywood y los Goya de España.
Pero esta vez hay una novedad que va más allá de la película elegida. Por primera vez, la Academia de Cine del Uruguay fue la encargada de seleccionar el título que representará al país, una responsabilidad que hasta ahora correspondía a la Agencia del Cine.
La Academia fue creada hace apenas un año, como una asociación civil que pretende reunir a profesionales de todas las áreas del cine nacional. Nace con el propósito de fortalecer, difundir y promover el desarrollo del sector audiovisual uruguayo, así como de tender puentes con instituciones y academias de cine de la región y del mundo.
La elegida para las competencias del próximo año fue la película Un cabo suelto, dirigida por Daniel Hendler. La decisión abre además una discusión interesante sobre qué características debe tener una película para representar a Uruguay en el exterior: cuánto pesa su calidad artística, cuánto su capacidad de llegar a públicos internacionales y cuánto influye la estrategia de promoción que pueda desarrollar el país. Y también plantea una pregunta más amplia: ¿qué quiere mostrar Uruguay cuando lleva su cine al mundo?