Escuchá la entrevista con el exembajador uruguayo ante Naciones Unidas, Elbio Rosselli.
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Las Naciones Unidas avanzan en el proceso para elegir a quien sucederá a António Guterres como secretario general a partir de enero del próximo año. El Consejo de Seguridad realizó una segunda votación informal entre los candidatos, en una carrera en la que América Latina concentra buena parte de las postulaciones y en la que también aparece con fuerza la posibilidad de que, por primera vez, una mujer llegue a la conducción del organismo.
El exembajador uruguayo ante Naciones Unidas, Elbio Rosselli, explicó que el proceso comienza con las nominaciones de los países y que, en los últimos años, se incorporaron mecanismos para darle mayor transparencia a la selección.
Entre los nombres que aparecen en carrera figuran Rafael Grossi, Michelle Bachelet, Rebecca Grynspan, Maki Salli, Virginia Gamba, María Fernanda Espinosa, además de Ivonne Bacchi y David Choquehuanca. También fue mencionada la ex canciller de Guyana, Rodríguez Birkett. Rosselli señaló que algunas candidaturas todavía no están formalmente registradas y que el proceso permanece abierto.
Según el exdiplomático, en esta oportunidad existe una expectativa de que sea el turno de América Latina, aunque la rotación geográfica no está establecida formalmente. También destacó la posibilidad de que finalmente una mujer llegue a la Secretaría General, después de 80 años en los que el cargo ha sido ocupado exclusivamente por hombres.
Para América Latina, la llegada de una mujer de la región a la Secretaría General tendría, según Rosselli, un fuerte valor simbólico y representaría una mayor proyección de la región dentro del sistema de Naciones Unidas. Recordó que en 80 años América Latina solo tuvo un secretario general: el peruano Javier Pérez de Cuéllar.
El exembajador también se refirió a la posición que podría adoptar Uruguay. Recordó que durante el proceso anterior la delegación uruguaya respaldó a la candidatura de Susana Malcorra, aunque posteriormente, al advertir que no alcanzaba los votos necesarios, trabajó para asegurar apoyos a António Guterres.