Escuchá el espacio con el doctor en Filosofía política y vicerrector de la comunidad universitaria de la Universidad Católica del Uruguay, Gustavo Monzón, y el sociólogo Pablo Guerra.
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En vísperas de la llegada del papa León XIV a Uruguay, su primera encíclica, Magnifica Humanitas, volvió al centro del debate sobre los desafíos del humanismo cristiano en la sociedad contemporánea. El documento aborda el impacto de la inteligencia artificial, el desarrollo tecnológico y la necesidad de preservar la dimensión humana frente a los cambios que atraviesa el mundo.
Monzón consideró que la encíclica llega en un momento en el que resulta necesaria una voz ética que permita recuperar el sentido de lo humano, en un contexto marcado por la aceleración tecnológica y por corrientes de pensamiento que buscan modificar o incluso superar los límites de la condición humana.
En ese sentido, sostuvo que el mensaje del Papa trasciende a la comunidad católica y puede aportar a sociedades plurales y democráticas. También señaló que Uruguay, con su tradición humanista, republicana y laica, es un escenario propicio para reflexionar sobre estos planteos.
Por su parte, Guerra vinculó el documento con la tradición de la doctrina social de la Iglesia y con la primera encíclica social, Rerum Novarum, publicada por León XIII en 1891, en respuesta a las transformaciones provocadas por la Revolución Industrial.
A su entender, la elección del nombre León XIV representa también una continuidad con aquella tradición. Así como León XIII reflexionó sobre las consecuencias sociales del maquinismo industrial, el actual pontífice propone una mirada ética sobre los cambios que introduce la denominada Cuarta Revolución Industrial, particularmente a partir de la inteligencia artificial.
Monzón identificó tres grandes dimensiones problemáticas en torno a la inteligencia artificial. Por un laod, el acceso, por otro, el uso y la gobernanza.
Guerra señaló que el debate sobre el acceso también está presente en el ámbito universitario. En la Universidad de la República, explicó, se encuentran reflexionando sobre las implicancias del uso de inteligencia artificial por parte de estudiantes, docentes e investigadores.
Advirtió que el acceso a versiones pagas de estas herramientas puede generar diferencias entre estudiantes según sus posibilidades económicas, lo que plantea interrogantes sobre la igualdad de oportunidades y la no discriminación.
El sociólogo recordó que las revoluciones tecnológicas anteriores también despertaron debates éticos, desde la clonación de la oveja Dolly hasta la televisión y la energía nuclear. Sin embargo, consideró que el escenario actual presenta una particularidad, el creciente poder de las grandes corporaciones tecnológicas frente a los Estados.
En ese contexto, planteó que la sociedad civil y los gobiernos deben involucrarse para promover regulaciones que permitan aprovechar los beneficios de estas herramientas y limitar sus consecuencias negativas.