Escuchá la entrevista a Ivonne Gómez- Usuaria de taxi con discapacidad y Daniel Arbulo- Defensoria del Vecino.
La movilidad urbana no es solamente una cuestión de transporte: es una condición necesaria para acceder a la educación, la salud, el trabajo, la cultura y la vida social. Para las personas con discapacidad, contar con medios de transporte accesibles es además una condición fundamental para poder desarrollar una vida autónoma y participar en igualdad de condiciones en la ciudad. Ese es el punto de partida de una recomendación que emitió el pasado mes de agosto la Defensoría de Vecinas y Vecinos de Montevideo dirigida a la Intendencia de la capital, a partir de problemas detectados en el funcionamiento del servicio de taxi accesible.
El servicio fue incorporado recientemente al marco normativo departamental y comenzó a funcionar con el objetivo de brindar transporte prioritario a personas en situación de discapacidad que utilizan silla de ruedas. La normativa establece que las solicitudes deben realizarse a través de radio taxis y que el servicio está sujeto al control y auditoría de la Intendencia. Además, existen incentivos económicos para los permisarios, entre ellos la exoneración de la patente y una bonificación equivalente a 41 fichas diurnas por cada viaje accesible realizado.
Sin embargo, la Defensoría recibió denuncias de usuarios que aseguran haber tenido que pagar costos adicionales para acceder al servicio. En uno de los casos relevados, una usuaria solicitó un taxi accesible con tres horas de anticipación y, media hora antes del viaje, se le informó que debía pagar $680 adicionales porque el vehículo disponible más cercano debía trasladarse hasta el punto de origen. La usuaria también fue informada de que ninguno de los 25 móviles destinados prioritariamente al servicio se encontraba disponible en ese momento.
La Defensoría advierte que no encontró en la normativa departamental analizada una fundamentación que habilite ese cobro adicional y advierte sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión y seguimiento del servicio. La recomendación plantea que el taxi accesible debe llegar al punto de recogida con tarifa cero, además de reclamar una ampliación de la cantidad de vehículos accesibles.