Escuchá la entrevista a Karina Sosa, Presidenta de la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social.
El futuro del sanatorio Canzani volvió a ser tema de conversación en el Parlamento. Trabajadores, médicos, pacientes y familiares advirtieron sobre el deterioro del edificio, la pérdida de personal especializado y la incertidumbre sobre la continuidad de su unidad de internación. El centro, que pertenece al Banco de Previsión Social y forma parte de la atención del Crenadecer, recibe a personas con enfermedades raras y defectos congénitos de todo el país.
El reclamo tiene un antecedente que los representantes sindicales consideran central: el acuerdo de 2016 para potenciar el servicio. Diez años después, denuncian que ese compromiso no se tradujo en el mantenimiento y la reposición de vacantes necesarias. Sostienen que los equipos se han reducido a medida que sus integrantes se jubilan y que esa pérdida compromete un conocimiento acumulado durante décadas.
A ese panorama se sumó una propuesta para trasladar la internación al piso 16 del Hospital de Clínicas. Los trabajadores cuestionan las condiciones de accesibilidad, la evacuación de pacientes con movilidad reducida y la posibilidad de mantener los cuidados específicos que requieren algunas patologías. Aunque una médica informó al Parlamento que el director del Clínicas manifestó que el traslado no se haría, la delegación reclamó una definición sobre el futuro del servicio.