Escuchá la entrevista con el periodista y escritor, Nelson Fernández.
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En entrevista con Posta Oriental, Fernández sostuvo que Uruguay mantiene diferencias importantes con Argentina en la forma de procesar la confrontación política y afirmó que, pese a las discusiones y los enfrentamientos entre partidos, el país no presenta una grieta como la que caracteriza a su vecino. Los conceptos forman parte del análisis que desarrolla en su libro Mano a mano. El voto en clave bipartidista, presentado el jueves pasado en la Feria del Libro.
El periodista explicó que la política tiende a organizarse en torno a dos grandes opciones, incluso cuando existen múltiples partidos y candidaturas. En Uruguay, esa dinámica se expresa actualmente en la competencia entre el Frente Amplio y el conjunto de partidos de la oposición, aunque estos últimos no se hayan constituido formalmente en una única organización política.
También señaló que los estudios de opinión pública muestran que muchos votantes de los partidos Nacional y Colorado se identifican con un espacio común, más allá de que sus dirigentes no hayan consolidado una coalición bajo un lema único.
Fernández dedicó parte de su investigación a comparar las trayectorias políticas de ambos países, a los que considera unidos por una historia compartida, aunque con diferencias que se profundizaron con el tiempo. Sobre la grieta argentina, explicó que el concepto describe una división en la que los sectores enfrentados dejan de reconocerse como adversarios con los que es posible convivir y alcanzar acuerdos, para tratarse como enemigos.
En ese sentido, cuestionó que se utilice la misma expresión para describir la realidad uruguaya. Consideró que en el país existe una confrontación política que puede ser intensa, pero sostuvo que la discusión y el intercambio de ideas son parte de la democracia y no equivalen necesariamente a una fractura social y política.
Como ejemplo de una tradición de convivencia, mencionó una carta de Joaquín Suárez a su nieta, en la que le dio su bendición para casarse con un hombre perteneciente al Partido Nacional, pese a las diferencias políticas que podían existir entre ambas familias.