Escuchá la entrevista con la directora del INDHH, Mariana Mota.
En Uruguay, 547 niños, niñas y adolescentes estaban en condición de adoptabilidad al 21 de agosto de 2026, según datos de INAU citados en un informe de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo que se conoció la semana pasada.
De ese total, 236 ya estaban integrados a familias adoptivas y en seguimiento, mientras que otros 171 aguardaban una sentencia judicial para completar la adopción plena. Detrás de esas cifras hay historias y procesos que pueden extenderse en el tiempo, en un sistema que busca garantizar el derecho de cada niño a crecer en una familia, pero que enfrenta dificultades para hacerlo realidad.
El informe advierte que los niños pequeños suelen ser los más buscados, mientras que los mayores, los adolescentes y los grupos de hermanos encuentran más obstáculos para acceder a una familia. También identifica demoras, falta de coordinación entre instituciones y un acompañamiento que puede resultar insuficiente durante la integración. A eso se suman los costos legales y de traslado, la falta de licencias laborales adecuadas y desafíos específicos para niños con discapacidad o problemas de salud.
El documento, elaborado por un grupo de trabajo de la INDDHH con participación de organismos públicos, organizaciones sociales y especialistas, propone cambios en distintas etapas del proceso: desde la evaluación de las familias postulantes y la coordinación entre instituciones hasta el seguimiento de las integraciones y la finalización de los juicios. También abre una discusión sobre cómo se determina qué vínculos son “significativos” para un niño y qué apoyos deben agotarse antes de avanzar hacia una adopción.